viernes, 18 de marzo de 2016

ROBhistorias de Amor: ´´UNA BELLA HISTORIA´´, Capítulo N°49.

Por Mixxx.



Gracia.

... El sol comienza a salir, dando una luminosidad especial al hermoso rostro de Richard. Acaricio con suavidad su mandíbula. Me parece increíble volver amanecer entre sus brazos. Además la noche que acaba de pasar ha sido maravillosa.

Está amaneciendo y me debo  levantar  para volver a trabajar. Además tengo que ir a mi cuarto para cambiarme de ropa. Tampoco quiero que alguien me vea salir de este cuarto, quiero evitar los chismes que puedan surgir, para cuando vuelva el padre Blas.

Intento levantarme, pero Richard me abraza muy fuerte obligándome a volver a su lado. Yo cedo ante su requerimiento, sin ni siquiera protestar.

... Que difícil es poder separarme de él...

- ¿Adónde crees que vas Gracia? - Me dice Richard, quien sigue con los ojos cerrados.

- Me tengo que ir. - Le contesto despacio.

- ¿Piensas abandonarme?- Me vuelve a preguntar con esa voz pastosa, mientras comienza a morder el lóbulo de mi oreja. Mi cuerpo al contacto de los labios de Richard, reacciona de inmediato.

- ... No es eso... Por mi, no me levantaría jamás... Richard. Pero se hace tarde y debo ir a trabajar... - Le contesto con voz temblorosa debido a lo intenso de sus caricias.

- ¿ Y...  si te tomas el día libre. ? - Me contesta ronroneando en mi oído.

- No puedo Richard... tengo un compromiso que cumplir. - Le contesto, apoyada sobre su pecho.



- De ahora en adelante también tienes un compromiso conmigo Gracia...  y es  amanecer junto a mi,  todas las mañanas. - Me vuelve a decir tomando mi rostro con sus manos, haciendo que lo mire de frente a la cara. Yo lo observo extasiada. Me parece increíble estar viviendo este momento. 


... Pienso, mientras nos besamos suavemente...

De pronto Richard se para de la cama para buscar algo que tiene guardado en su bolso de viaje. Mientras contemplo con mirada lujuriosa la desnudez de su cuerpo. Al regresar trae consigo un pequeño envoltorio.  Me llama la atención porque me da la impresión, que hubiera sido confeccionado por un niño. Al llegar a la cama me pide que me ponga de pie. Abro muy grande los ojos ante su requerimiento, pero obedezco a todo lo que él me pide. 

Entonces con suavidad hace que me de vuelta, para quedar de espaldas hacia él. Me estremezco al sentir los dedos de Richard. Cuando separa el cabello que cubre mi cuello.

Richard con mucha delicadeza, desplaza un hermoso collar de brillantes colores verdes y piedras turquesas, por encima de mi cabeza. Luego me vuelve a dar vuelta, para mirarme de frente.

- Lo sabía... este collar hace juego con el verde de tus ojos... - Me vuelve a decir, con voz apasionada. 

- Es hermoso, Richard. - Le contesto con una sonrisa, mientras me pierdo en la pupila de sus ojos azules.

- ... Tenía planeado comprar  un anillo de compromiso. Quería  llevarte a la joyería más costosa de Londres, para que eligieras la joya más  hermosa de todas... Pero cuando Bakari me mostró este collar, no dudé en comprarlo. Te vi reflejada en el. No tan solo por el color de sus piedras que se asemejan al verde de tus ojos... Si no, también por lo que significa... Amas esta tierra Gracia... en África eres feliz....

... Pero  yo te amo a ti... Quizá te parezca poco convencional. Pero con este collar... quiero pedirte que seas  mi esposa... - Las palabras de Richard me hacen muy dichosa. quizá demasiado. Él no se imagina que no me importa un gran y lujoso anillo, yo tan solo soy feliz con su amor. Lo abrazo y lo beso llena de emoción. El hace lo mismo... Pero entre nosotros es tan fácil pasar del amor
al deseo... o del deseo al amor...

 Al final volvemos a terminar sobre la cama. amándonos como la noche anterior.

Richard se ríe porque le digo que este deseo intenso que siento por él, se debe a lo revolucionadas que se encuentran mis hormonas debido  al embarazo.

Entonces que contesta  que apenas nazca el niño, volverá a embarazarme, para seguir disfrutando de lo desenfrenado que se vuelve mi cuerpo, cuando estoy con él...

También me dice que apenas vuelva el padre Blas conversará con él, para contarle toda nuestra historia. Richard piensa, que el sacerdote ha de comprender sin problemas, el porqué pasamos la noche juntos y mi ausencia  esta mañana para dar clases a los niños.

Luego de preparar con la ayuda de Sarabi... que solo me  miró con una sonrisa picara en la cara, pero no me dijo nada... Un suculento desayudo, para un hambriento Richard. Dejé al padre de mi hijo vistiéndose en el cuarto. Me contó que este día saldría a caminar con Bakari, ya que el niño, quería mostrarle algunos de los lugares más interesantes que hay en Ukunda. Yo le dije que tuviera cuidado, ya que los territorios en África suelen ser peligrosos, para quienes no los conocen. Pero por otro lado pienso, que Bakari, es un guía experto a pesar de su edad. 

Richard y yo nos despedimos con un tierno beso, quedando de acuerdo que nos volveríamos a ver en el transcurso de la tarde...

Me siento tan feliz, que en mi caminata rumbo a la sala de clases no me percato bien del vehículo que se encuentra estacionado en frente de la escuela. Si no fuera por el bullicio de los niños que se mueven al rededor de los guardias, mirando con admiración sus  grandes armas de caza, no me habría dado cuenta de nada, ya que esta mañana mis pies parecen flotar sobre una nube de felicidad.

Con curiosidad me acerco a ellos, para escuchar lo que el jefe de los guardias le comenta al padre Emanuel, encargado de la fundación por estos días, mientras el padre Blas se encuentra ausente.

Los hombres conversan en forma acalorada, pero no están discutiendo. Es solo la forma que tienen los habitantes de este lugar para llevar una conversación. Lo que si me asusta es lo que están comentando.

El jefe de los guardias le dice al sacerdote, que un grupo de cazadores furtivos fueron sorprendidos cazando animales en la reserva. Pero escaparon, llevando consigo  una manada de ocho leones enjaulados. Luego fueron alcanzados en el pueblo vecino a Ukunda.  Dando origen a un enfrentamiento  a tiros, en donde  uno de los cazadores resultó muerto. 

El grupo restante al verse acorralados, abrió las jaulas, soltando a los leones. Que ya no se encontraban bajo los efectos de los tranquilizantes. Además estaban con mucha hambre. Esto dio origen que el grupo de leones hambrientos comenzaran a atacar a todo lo que se les pusiera por delante. Quedando algunos de los habitantes de la localidad heridos.

Al final los hombres debieron preocuparse que los leones no siguieran hiriendo personas. Dejando escapar a los cazadores, que según las descripciones del jefe de los guardias son muy peligrosos y huyen con uno de sus integrantes herido. 

El hombre también dice, que hasta el momento, solo han  logrado atrapar a cuatro de los ocho leones... Y que los otros, deben estar viniendo para acá... Ya que ellos olfatean el lugar más próximo en donde puedan encontrar comida.

Los humanos por lo general no son parte del menú de los leones... Pero cuando se encuentran hambrientos, parecen ignorar esta norma... termina de decir el hombre.

Se me eriza la piel al escuchar el relato del  guardia... El padre Emanuel me mira asustado. Entonces me pide que reúna a todos los voluntarios y alumnos en el patio de la escuela, mientras el irá a buscar a los médicos al consultorio.

Después de llevar con éxito el encargo del sacerdote, me dirijo hasta el cuarto de Richard, para avisarle lo que está pasando y que este día no podrá salir a pasear con Bakari. Pero no lo encuentro. 

 Me voy hasta la cocina, quizá se encuentre ahí... pienso.

Abro con sorpresa los ojos, cuando Sarabi me cuenta que Richard y Bakari, han pasado por la cocina hace un rato para llevarse a Melinek y que luego se fueron. Pero ella estaba ocupada, así que no puso atención hacia donde se dirigieron.

Los busco por toda la escuela, pero no los encuentro... Si hubieran salido por la entrada principal los habría visto justo en el momento en que los guardias se encontraban conversando con el padre Emanuel. Entonces les habría advertido de los peligros que se pueden encontrar el día de hoy.

No sé... pero  me cuesta respirar. Comienzo a preguntar si los han visto a los otros niños. Por suerte uno de los chicos, me dice que Bakari, Melinek y ´´EL HOMBRE BLANCO´´, salieron por la parte trasera de la escuela, en dirección al río. Me pongo muy intranquila, porque los leones hambrientos buscan las fuentes de agua... Por instinto saben que en esos lugares es donde con más facilidad... pueden encontrar su comida...

Con el corazón apretado escucho junto a David y el resto de la comunidad las instrucciones que nos comunica el padre Emanuel. 

Por este día no se impartirán clases, pero todos permaneceremos resguardados dentro de los limites de la escuela. Nadie podrá salir, así que los niños que viven lejos, no regresarán esta tarde a sus hogares. También se cerrará el consultorio y se abrirá solo en caso de urgencia.

Mientras escucho las recomendaciones del sacerdote miro hacia la entrada trasera del colegio, para ver si Richard y los niños regresan.

La tarde comienza a transcurrir en forma muy lenta para mi. De pronto siento como si el tiempo se hubiera detenido. Mientras a mi alrededor, los voluntarios se las ingenian para entretener a los más pequeños con cánticos y juegos.

 Algunos de los familiares de los chicos, al enterarse de las noticias han venido a refugiarse a la escuela. Ellos saben lo peligroso que son las bandas de cazadores. Estos hombres por lo general son criminales sin valores ni moral, sin ninguna consideración por la vida humana o animal. La captura y tráfico de animales es uno de los negocios más rentables del mundo. Así que ellos no tienen escrúpulos al eliminar a las personas que interfieren en su camino. 

... En estos momentos no sé que es mucho peor... Si la banda de cazadores, o los leones salvajes  que vienen a Ukunda en busca de comida...

Un solo león es peligroso... no quiero ni pensar, lo que puedan hacer cuatro felinos hambrientos en busca de comida. Por estos lados corren historias, en que aldeas han sido atacadas por estos animales, llevándose consigo más de alguna vida...

Camino hacia la puerta principal del colegio. Una patrulla con guardias armados pasa delante de mis ojos. Miro hacia un lado y otro del camino. Solo puedo ver la desolación y la estela de polvo rojizo que ha dejado el vehículo. 

Me quedo parada como una estatua, agudizando la mirada. Las horas a mi parecer, pasan lentamente. Pero en el cielo el sol comienza a descender. Entonces escucho la voz del padre Emanuel que me dice, que ya es hora de entrar... Las puertas se cerrarán y no se abrirán hasta mañana...

Siento ganas de gritar. Me parece demasiado extraño que a estas horas, Richard y los niños no aparezcan...

C O N T I N U A R Á...

4 comentarios:

  1. Ups Mix, noooo quiero a Richard me lo coma un león... aunque con lo bello que es, yo quisiera ser una leona para devorarlo entero grrrrrrr
    Atrapante historia.
    Besos.
    Anna

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    1. Sin ser una leona... me lo comería igual... GGGGRRRRRR!!!

      Gracias por tus palabras.

      Besos.

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  2. Ohhh no!!!! Mixxx se supone que el almuerzo para los leones era la bruja de Samantha....... Y Richard con los niños donde estan????
    Pobre Gracia no puede estar tranquila ahora... :((
    Besitos Mixx!!!!

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    1. Ni yo sé ha donde están Karlita... jajajja
      Pero ya aparecerán... creo...
      Besitos!!

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